Supe que era casado
con problemas de pareja
y que no soportaba
gente de mal humor,
supe que enloquecía
con los besos en la oreja
que en la cama y desnudo
baila mucho mejor.
Él le caía bien a todos mis sentidos,
salvo cuando ella
era el tema de hablar,
cuando su confesión
lastimó mis oídos
me dije "no lo escuches, no te
ahogues en su mar"
Yo abrí de par en par las puertas de
mi alma y dejé que saliera mi secreto peor,
disimulando lo triste y conservando la calma
le dije "aunque no creas, estoy buscando amor".
Nos rendimos los dos a fingir como tontos
que yo era su mujer y que él era mi marido
pero al cabo de un tiempo yo no quería ser su esposa
y él quiso volver a ser el marido infiel
jueves, 21 de abril de 2011
pinocho
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