jueves, 21 de abril de 2011

pinocho


Supe que era casado
 con problemas de pareja
y que no soportaba 
gente de mal humor,
supe que enloquecía 
con los besos en la oreja
que en la cama y desnudo 
baila mucho mejor.
Él le caía bien a todos mis sentidos,
salvo cuando ella 
era el tema de hablar,
cuando su confesión 
lastimó mis oídos
me dije "no lo escuches, no te
 ahogues en su mar"
Yo abrí de par en par las puertas de
 mi alma y dejé que saliera mi secreto peor,
disimulando lo triste y conservando la calma
le dije "aunque no creas, estoy buscando amor".
Nos rendimos los dos a fingir como tontos
que yo era su mujer y que él era mi marido
pero al cabo de un tiempo yo no quería ser su esposa
y él quiso volver a ser el marido infiel

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